Gatito

sábado, 18 de septiembre de 2010

...Nunca supe su nombre...!

..."Pon las mismas sales de siempre"..le dije mirando sus profundos ojos verdes, ella sonrió y a continuación en la luminosidad tenue del baño blanco y limpio, muy sensualmente se agacho esparciendo las sales, por un momento imagine que eran como hojas de otoño que se extienden por el jardín. Fui entonces, quitando toda mi ropa y mientras ella, buscaba cremas y otros utensilios, me puse una bata blanca. El agua de la tina estaba ya moviéndose de un lado a otro, automáticamente se había accionado...comencé a quitarme la bata, cuando escuche "Te ayudo?"...la mire, ella sonreía muy con toda simpatía..."no es necesario, gracias..", y una vez desnudo, me sumergí en aquellas aguas tibias, aromatizadas gratamente y me dejo solo..entonces pensé en mi, en mi condición de hombre maduro, en lo que soy y en lo que ya no seré. Con mucha fuerza cobra vida aquel dicho que reza: "El tiempo es el fuego en el cuál ardemos"... y no hay manera de recuperar las llamas que existieron, la fuerza de la creencia, la ganas de aventurar.Sí, me sentía solo.Mi mente en mis pensamiento, se iban quedando, cuando al momento de casi dormir, ella llega me despierta, invitándome a la  camilla. Se quedo de pie, observando y yo, sin pudo alguno, me levante desnudo de la tina, seque mi cuerpo, tratando de sentir que estaba solo. Ella solo miraba. Me acomodé en la camilla, pero antes, la había observado más detenidamente, vaya , su traje se acorto, y dejaba ver un cuerpo muy delgado. Dando la espalda, sentí sus manos blancas deslizandosé por mi espalda.  Que alivio. Sus blancas manos recorrieron todo mi cuerpo, desde el cuello hasta el talón, mis glúteos no escaparon. Estaba relajándome tanto que no me percate cuando dejo de masajear mi espalda, escuche "date vuelta" y para mi asombro, ella lucia una muy diminuta lencería negra en un precioso cuerpo blanco con una mirada verde. Sus cabellos no eran muy negros, y esa sonrisa blanca invitaba a sonreír..."disculpa luces muy bien"...y me respondió muy sorprendida con un "gracias!"..me acomode, denotando inocencia, hace tiempo ya pérdida. Ella tomo una crema y comenzamos a charlar..lo mismo de siempre, que haces, estas soltero, que te gusta, las mismas preguntas típicas, más cuando la estaba ya desnuda, con un cuerpo imposible de no admirar y sus insinuaciones eran cada vez mas evidentes, le dije "detente"..."¿Hice algo malo"?.."no le dije", y después le explique sin entrar en detalles...ella solamente sonrió y continúo con el masaje..después me llevo a la ducha y lavo mi cuerpo. Me seco con mucho respeto, manteniendo su sonrisa. Me ayudo a vestirme y al irme, me dio la mano diciendome "ojala que valga la pena"...yo respondí con una sonrisa y me aleje. Nunca supe ni pregunte por su nombre.

sábado, 7 de agosto de 2010

Juliana PdeV 263 702

El restaurante.

Caminamos un buen trozo de providencia. La noche era como nunca antes muy fría, helada. En las calles, solo habían: trabajadores deseosos de llegar a sus hogares, jóvenes en busca de diversión, mendigos y sus fieles amigos los perros callejeros. Nosotros eramos como unos simples espectadores de ese escenario ajenos a nosotros. Eramos como turistas, como aquellos brasileños que nos preguntaron por el restaurante giratorio, mi amigo, les dio cualquier dirección menos la indicada, y solo me entere después de consultarte si los conocía, a lo que me respondió que no que ni siquiera sabía donde estaba.

Entonces tras una hora de camino, llegamos hasta un restaurante. Dos mozos, un hombre y una mujer. El hombre pelado al cero y la chica, rubia y delgada. Pedimos un churrasco con tomate y mayonesa con un néctar. Hay mucha conversación. Mi amigo mientras esperamos el plato, tomo un cigarrillo y lo fumo.

Yo solo observaba los rostros, tan ajenos a mi sentimiento y tan cercanos a nuestra condición humana. Cuan solo estamos y cuán erróneamente creemos estas acompañados.

Nos retiramos, en medio de una noche, fría con algo en el estomago.

Solo recuerdo que su nombre artístico es Julia, dos hijos, cuerpo de atleta, padre borracho y desde hace poco soltera. Un amigo viene a pasar la noche con ella.

viernes, 30 de julio de 2010

....... Los momentos.

A veces se me olvida lo viejo que estoy!!!..Sin embargo fue un bonito encuentro... Tras el término casi agotador de un día laboral y de una semana de altos y bajos que parecía no terminar, llegaba al fin, el fin de esa impaciencia por tener todo listo para el día, siguiente: La camina, pantalón, zapatos lustrados...ufff.. todo lo que implica la adecuada presencia digno de un conquistador español con un rostro indígena.

Entonces, bajo una noche fría muy fría, salimos los tres. Dos hermosas y jóvenes mujeres y yo.

Estuvimos caminando de un lado a otro, pero el hambre nos comenzaba a vencer, además a esa ahora, aquellas luces de las distintas fuentes de soda, se convertían en una difícil invitación de negar.
Me sentía importante; por que lo admito, amo la belleza y la compañía de una mujer, y en esta ocasión eran dos, una a cada lado.

Visitamos algunas tientas, escuchamos incluso el dialogo, que mas que una conversación, era un reto, de una pareja oriental y un mundo muy particular de publicitar sus royitos de primavera: una grabación repetida ofreciendo el producto.

Una de mis amigas, pensó que mas que una innovación publicitaria, era el resultado del nulo dominio del español por parte de la pareja de chinos ubicados en un sector con tanta historia nacional. La globalización se acrecienta.

De pronto, mencione las palabras "cafe estación" y a nuestras bocas llego ese delicioso sabor de un completo bien preparado con mayonesa casera, tomate freso y el clásico verdoso sabor de una palta. Sentados en la barra, 3 apetitosos completos, se presentaron antes nosotros, gritando: "estamos listo para navegar en sus bocas". Que delicia.

Se despidió una de las "guapas" y nos fuimos a pagar una cuenta. Ritual obligado de todo trabajador.

Debo decir, que las tallas iban y venían. Y que buenísimo momento estabamos disfrutando. A mi cabeza surgían las palabras de Borges: "La vida son momentos, y los mas bellos momentos son lo más dignos de recordar". Creo que lo único de lo que ahora me arrepiento, fue del paso veloz con el cuál incurrimos para dirigirnos al lugar de pago.

Ella entro, abrió las puertas de vidrio transparente y todas las miradas la cubrieron con un manto de admiración y envidia. Incluso, la madre de un prematuro niño, la propuso como novia para su hijo. Él, por ese nerviosismo ante la belleza de ella, no hallo que decir.
A veces nosotros los hombres, desde ya temprana edad, no sabemos apreciar la real belleza.

Después al grupo se integro, otra team, y vaya cuanta sensualidad le cubría. Si al caminar, el deseo se apoderaba de nuestro entorno; por mi parte, mi pecho no podía estar más grande, casi a reventar.

Así, después de otro completo, rodeados por el frío, nos despedimos. Fue otro momento, simple, cotidiano, se iba en medio de una noche fría pero de una inmensa calidez humana.

Fin.

domingo, 24 de diciembre de 2006

UN PERRITO NUEVO

Un día de aquellos de mucho sol, en donde la brisa es escaza y apesar de estar en pleno atardecer, el clima era tan similar a que era en la tarde.
Al regresar a casa, en aquel vagon repleto de personas, en donde los aromas de colonia y desodorante se mezclan con el aroma de la piel, iba pensando en todas aquellas cosas que aun me quedan por hacer. Me baje, cansado del día, y me encamine rubo a casa. Cuando de pronto, por la vereda misma , aparece un perro, pequeño, casi cachorro, de aspecto desnutrido, ojos saltones debido a su delgadez, de manchas negas sobre un pelaje corto y blanco. Entonces sin saber por que razon, trate de buscar su mirada, como anhelando saber que podría decirme....aunque en tal situacion, dudo que cosas buenas.

Paso el tiempo, y cada vez que regresa a casa, me hallaba a aquel perrito, pero cada vez mas delgado. Me preguntaba si podría haber alguna alma bondadosa que se lo llevara a casa, sin embargo, era casi imposible que existiese tal milagro. Incluso llegaba por las noches a preguntarme en donde podría estar aquel animal. Cuando, precisamente en una de esas noches, sentí un largo quejido. Corrí hacia la puerta de la calle, me asome...y solo vi gente transitar de un lado a otro, pero nada de aquel perrito.

Al dirigirme al trabajo, como siempre, con el tiempo justo y necesario, me di cuenta que no se veía a aquel perrito por ningún lado. Ni siquiera al regresar he podido verle otra vez.....han pasado diversos días y me pregunto que habra pasado con él....¿a caso los dueños de aquella carnicería por donde lo halle lo habrán eliminado con el objetivo de poseer una mejor imagen del "local"?...¿o caso alguna alma noble se habrá compadecido de aquel y estara en buenas manos?...la peor de todas las preguntas, es la que a mi mismo me formulo ¿por qué no habre sido yo aquel alma bondadosa?...

fin
Fernando.

sábado, 23 de diciembre de 2006

COMEDOR DE PAN DE PASCUA

Había tenido como siempre un día pesado y agotador, un día de aquellos en donde a penas dan la hora de salida, se comienza a sentir una amplia sensación de sociego e incluso alegria....era un atardecer a calorado aún, aunque la luz del día iba momento a momento, recibiendo el encanto de la luz de la Luna.
Salí de la Oficina y me encamine hacia la estación de metro. Como siempre para estas fechas de regalos, compras y ejetreos, el centro estaba como nunca antes atestadas de individuos que en cuyo rostro, se podía dislumbrar el deseo más profundo de estar en vacaciones..., por cierto que tampoco soy indiferente a ese deseo.
Cuando me disponia a comprar pan, comenze a revisar la vitrina buscando aquel producto dulce tentador,cuando de pronto, entro un sujeto de bolso, se paseo mirando y degusto la mayor cantidad de pan de pascua que pudo. Volvio a mirar el lugar y se retiro sin decir nada.
Al final..no compre nada.
Fin.

Reloj